Mural en Alcudia de Crespins
2021
Origen da título a este proyecto mural realizado durante el Festival de Arte Urbano MAUAC, organizado por el Ayuntamiento de Alcúdia de Crespins. Esta intervención surge como una reflexión visual sobre los comienzos de la vida, abordando la creación tanto humana como animal desde una perspectiva simbólica y poética.
Desde el inicio, el planteamiento fue conectar con lo esencial: aquello que nos vincula a la tierra, a la naturaleza, al instinto. El mural pretende devolverle protagonismo a ese primer impulso vital, al momento en que todo empieza a tomar forma. A través de una escena cargada de elementos orgánicos, me interesaba representar no sólo un instante de nacimiento, sino el misterio y la belleza de los procesos invisibles que dan lugar a la vida en sus múltiples expresiones.
El mural se ubica en un muro de grandes dimensiones, que se encontraba visiblemente deteriorado. Lejos de ver ese estado como un obstáculo, decidí integrarlo como parte activa de la obra. Las imperfecciones del soporte —grietas, irregularidades, restos de antiguas capas de pintura, humedades y desgaste— ofrecían un campo visual rico en texturas. En lugar de cubrirlo por completo, opté por dejar que estas huellas del tiempo convivieran con la pintura, generando una interacción directa entre el muro y la obra, como si ambos se fundieran en un mismo cuerpo narrativo. Este enfoque añade una capa de profundidad al mural: habla no sólo del origen biológico, sino también de la memoria material del lugar.
Visualmente, la obra se compone de una figura central que evoca una criatura en estado de gestación o de transformación, rodeada de elementos vegetales, raíces, hojas y fluidos que sugieren fertilidad, crecimiento y conexión con la tierra. La paleta de colores es cálida, terrosa, con toques de luz que emergen en puntos estratégicos para reforzar la sensación de vida que está por emerger. La elección cromática responde también a una voluntad de mimetizarse con el entorno, de respetar el carácter del espacio sin imponer una presencia que lo borre o lo contradiga.
El proceso de ejecución fue especialmente intuitivo. Trabajé guiándome por las formas que ya existían en la superficie: manchas de humedad, rugosidades y bordes irregulares. Estas “imperfecciones” me sirvieron como base para componer el mural, como si el muro ya contuviera, en estado latente, la imagen que estaba por aparecer. Este diálogo con el soporte fue clave para conservar su carácter único y potenciarlo como parte esencial del mensaje.
“Origen” también se plantea como un gesto de resignificación del espacio público. El muro, antes degradado y sin valor aparente, se convierte en un punto de interés artístico y simbólico. Al intervenirlo, no solo se transforma visualmente, sino que invita a las personas que transitan la zona a detenerse, a mirar y a conectar con un mensaje que nos involucra a todos: la conciencia de nuestro vínculo con la naturaleza y con los procesos vitales que nos sostienen.
La participación en el MAUAC ha sido una experiencia enriquecedora tanto a nivel artístico como humano. Este tipo de festivales ofrecen una plataforma necesaria para que el arte contemporáneo, especialmente el muralismo, dialogue directamente con el espacio urbano, aportando identidad, belleza y reflexión a los pueblos y ciudades. Me siento agradecido de haber podido contribuir con esta obra al tejido visual y emocional de Alcúdia de Crespins, y espero que “Origen” permanezca como una semilla de inspiración, como una invitación a recordar de dónde venimos y qué fuerzas invisibles nos conectan a todos.
Carrer Adolf Franco, 1, 46690 L'Alcúdia de Crespins, Valencia
2021
Mural en Alcudia de Crespins
Origen da título a este proyecto mural realizado durante el Festival de Arte Urbano MAUAC, organizado por el Ayuntamiento de Alcúdia de Crespins. Esta intervención surge como una reflexión visual sobre los comienzos de la vida, abordando la creación tanto humana como animal desde una perspectiva simbólica y poética.
Desde el inicio, el planteamiento fue conectar con lo esencial: aquello que nos vincula a la tierra, a la naturaleza, al instinto. El mural pretende devolverle protagonismo a ese primer impulso vital, al momento en que todo empieza a tomar forma. A través de una escena cargada de elementos orgánicos, me interesaba representar no sólo un instante de nacimiento, sino el misterio y la belleza de los procesos invisibles que dan lugar a la vida en sus múltiples expresiones.
El mural se ubica en un muro de grandes dimensiones, que se encontraba visiblemente deteriorado. Lejos de ver ese estado como un obstáculo, decidí integrarlo como parte activa de la obra. Las imperfecciones del soporte —grietas, irregularidades, restos de antiguas capas de pintura, humedades y desgaste— ofrecían un campo visual rico en texturas. En lugar de cubrirlo por completo, opté por dejar que estas huellas del tiempo convivieran con la pintura, generando una interacción directa entre el muro y la obra, como si ambos se fundieran en un mismo cuerpo narrativo. Este enfoque añade una capa de profundidad al mural: habla no sólo del origen biológico, sino también de la memoria material del lugar.
Visualmente, la obra se compone de una figura central que evoca una criatura en estado de gestación o de transformación, rodeada de elementos vegetales, raíces, hojas y fluidos que sugieren fertilidad, crecimiento y conexión con la tierra. La paleta de colores es cálida, terrosa, con toques de luz que emergen en puntos estratégicos para reforzar la sensación de vida que está por emerger. La elección cromática responde también a una voluntad de mimetizarse con el entorno, de respetar el carácter del espacio sin imponer una presencia que lo borre o lo contradiga.
El proceso de ejecución fue especialmente intuitivo. Trabajé guiándome por las formas que ya existían en la superficie: manchas de humedad, rugosidades y bordes irregulares. Estas “imperfecciones” me sirvieron como base para componer el mural, como si el muro ya contuviera, en estado latente, la imagen que estaba por aparecer. Este diálogo con el soporte fue clave para conservar su carácter único y potenciarlo como parte esencial del mensaje.
“Origen” también se plantea como un gesto de resignificación del espacio público. El muro, antes degradado y sin valor aparente, se convierte en un punto de interés artístico y simbólico. Al intervenirlo, no solo se transforma visualmente, sino que invita a las personas que transitan la zona a detenerse, a mirar y a conectar con un mensaje que nos involucra a todos: la conciencia de nuestro vínculo con la naturaleza y con los procesos vitales que nos sostienen.
La participación en el MAUAC ha sido una experiencia enriquecedora tanto a nivel artístico como humano. Este tipo de festivales ofrecen una plataforma necesaria para que el arte contemporáneo, especialmente el muralismo, dialogue directamente con el espacio urbano, aportando identidad, belleza y reflexión a los pueblos y ciudades. Me siento agradecido de haber podido contribuir con esta obra al tejido visual y emocional de Alcúdia de Crespins, y espero que “Origen” permanezca como una semilla de inspiración, como una invitación a recordar de dónde venimos y qué fuerzas invisibles nos conectan a todos.





