Tardor: Artista Muralista y Graffiti Profesional
Mi trayectoria como artista urbano contemporáneo comenzó en La Xara (Alicante). Nací en 1996 en el seno de una familia de artistas, donde crecí rodeado de pintura y dibujo, pero fue el descubrimiento del graffiti artístico lo que definió mi destino: transformar esa vocación temprana en mi profesión y estilo de vida.
A lo largo de los años, mi trabajo ha evolucionado desde las calles hasta consolidarme en el muralismo de gran formato. Mi estilo se define por la creación de murales decorativos personalizados que van más allá de la simple estética; busco crear obras cargadas de simbolismo y mensajes ocultos que inviten a quien las mira a una reflexión profunda.
A pesar de mi proyección internacional —con proyectos destacados en Dinamarca, Alemania y toda España— mantengo intacta mi esencia. Colaboro tanto con grandes marcas en campañas publicitarias como en exposiciones y festivales de arte urbano. Mi objetivo es dar vida a cualquier superficie, ya sea un espacio público o privado, aportando color y creatividad en cualquier parte del mundo.
¿Quieres un mural? Cuéntame tu idea
Realizo murales decorativos personalizados y graffiti profesional en cualquier parte del mundo. Desde la fachada de un edificio corporativo o el cierre metálico de un comercio, hasta proyectos exclusivos de decoración en casas particulares, restaurantes y habitaciones.
Especialista en transformar paredes de piscinas, patios interiores y espacios urbanos. Si tienes una pared vacía, yo le doy vida. Solicita tu presupuesto sin compromiso, no importa dónde te encuentres; mi arte no tiene fronteras.
Ahogar las Penas
Quería olvidarlo, pasar página, cambiarte lágrima por sonrisas, creí que me entendías, que me querías, estuviste cuando todos se fueron, me acompañastes en mis largas noches de insomnio, fuiste la única rubia que me hizo olvidar la morena, pero tu compañía me hacía daño, un exceso de ti me traía temblores, sudores y nauseas.
Quería ahogar las penas, y mientras yo me hundía tu me decías que seguirías a mi lado, pero lo tuyo no tiene mérito al fin y al cabo la botella siempre flota.
Atrapada en el tiempo
Si existiese el eterno retorno, repetir cada una de las decisiones y acciones que hemos tomado en esta vida, ¿sería una condena o la mayor de las alegrías?
Vemos el pasado con nostàlgia, el presente como un sacrificio y el futuro con una falsa esperanza, que parece que nunca llegue.
Como el fluir del cauce del rio, el tiempo nos arrolla y nos termina arrastrando a un futuro mar incierto.
El paso del tiempo
Es más fácil la rabia que el duelo y el duelo mucho más que el perdón, la rabia tapa el dolor que creí que me hacía débil, me decían que el tiempo lo curaría todo, no es cierto, pero también es verdad que ya se fue la rabia, el dolor perduro durante años y se quedo marcado en unas cicatrices que no son visibles para la mayoría, pero me recuerdan lo que fui y por lo que pasé.
El tiempo es astuto y en ocasiones un tanto cruel al no perdonarme ciertos recuerdos. Estoy aprendiendo a perdonar lo que creí que era imperdonable, no por vosotros sino por mi, cargar con el peso me estaba hundiendo.
Hacer arte de las heridas, no había otra solución.»
Suscribete a mi Newsletter
Te mantendré informado de mis obras
