Mural para el Ayuntamiento de Ondara
2021
Mural de Tardor en la plaza de toros de Ondara: arte urbano en un espacio cargado de historia
En 2021, el artista muralista Tardor Roselló dejó su huella en un lugar emblemático de la Marina Alta: la plaza de toros de Ondara, un espacio único que, más allá de su uso tradicional, se ha convertido en escenario de numerosos eventos culturales y musicales. Dentro de este marco singular, se desarrolló un mural de gran formato que combina historia, arte contemporáneo y una potente carga simbólica.
El proyecto se enmarca en una exhibición de arte urbano organizada por el Ayuntamiento de Ondara, cuyo objetivo era acercar el muralismo al público local y resignificar espacios con gran valor patrimonial a través de intervenciones artísticas actuales. En este contexto, la obra de Tardor aportó una nueva narrativa visual al interior de la plaza, uniendo lo ancestral con lo contemporáneo.
Un mural que dialoga con el espacio
La ubicación del mural no podría ser más especial. Realizado en una de las paredes internas de la plaza de toros, el mural se convierte en parte de la experiencia del espacio, acompañando los conciertos, espectáculos y actividades que hoy revitalizan este recinto. Lejos de limitarse a decorar una pared, la intervención se integra plenamente en la atmósfera del lugar, estableciendo un diálogo visual con la arquitectura circular y la carga simbólica del entorno.
La composición del mural, fiel al estilo poético y simbólico de Tardor, mezcla elementos humanos y naturales. La figura central representa la conexión entre el ser humano y la tierra, un hilo temático recurrente en la obra del artista. Líneas orgánicas, texturas vegetales y una paleta cromática cálida refuerzan ese mensaje de fuerza, vida y transformación, haciendo que la imagen resuene tanto con el pasado del lugar como con su proyección hacia el futuro.
Más que pintura: un proyecto audiovisual paralelo
Uno de los elementos que enriquecen este proyecto es la dimensión multidisciplinar que adquirió durante su desarrollo. Paralelamente a la creación del mural, se llevó a cabo un proyecto audiovisual de la mano del videógrafo José Riera, quien documentó el proceso de trabajo de Tardor y realizó un vídeo artístico que profundiza en la esencia del muralismo como medio de expresión.
El resultado es un cortometraje íntimo que no solo muestra el mural paso a paso, sino que permite conocer al artista que hay detrás, su filosofía, sus métodos y su conexión con los espacios que interviene. Este vídeo ha servido como herramienta de difusión del proyecto en redes sociales y medios digitales, ampliando su alcance y generando un fuerte impacto emocional entre quienes lo ven. Gracias a este enfoque, el mural se convierte en una experiencia completa: visual, narrativa y reflexiva.
Arte urbano como motor cultural en Ondara
La decisión del Ayuntamiento de Ondara de apostar por el arte urbano en un espacio tan representativo marca un paso firme hacia la integración del arte contemporáneo en la vida pública. Intervenciones como esta no solo embellecen el entorno, sino que activan nuevas formas de vivir y percibir el espacio, generan conversación, y conectan a las personas con su patrimonio desde una mirada renovada.
El mural de Tardor en Ondara ha sido valorado tanto por su calidad artística como por su capacidad de emocionar, provocar reflexión y enriquecer culturalmente el lugar. La obra se mantiene como parte del paisaje urbano del municipio, accesible para todos los visitantes que se acerquen a la plaza de toros, y se consolida como un punto de interés para los amantes del arte urbano en la comarca.
Un mural con alma
Para Tardor, este proyecto representa uno de esos momentos en los que el arte trasciende la pintura. La energía del lugar, la apertura del público, la colaboración con otros profesionales y el valor simbólico del entorno dieron como resultado una intervención cargada de significado.
“No se trata solo de pintar paredes”, comenta el artista. “Se trata de crear algo que dialogue con el lugar, que hable de quienes lo habitan y de lo que ha sido. El arte urbano tiene esa capacidad de transformar sin borrar, de sumar sin imponer.”
Con este mural, Ondara se suma al mapa de los pueblos que apuestan por el arte como herramienta de transformación social, cultural y visual. Y Tardor continúa consolidando una trayectoria donde cada muro cuenta una historia, cada espacio cobra nueva vida, y cada trazo deja huella.
Plaça de Bous d'Ondara 03760 Ondara, Alicante
2021
Mural para el Ayuntamiento de Ondara
Mural de Tardor en la plaza de toros de Ondara: arte urbano en un espacio cargado de historia
En 2021, el artista muralista Tardor Roselló dejó su huella en un lugar emblemático de la Marina Alta: la plaza de toros de Ondara, un espacio único que, más allá de su uso tradicional, se ha convertido en escenario de numerosos eventos culturales y musicales. Dentro de este marco singular, se desarrolló un mural de gran formato que combina historia, arte contemporáneo y una potente carga simbólica.
El proyecto se enmarca en una exhibición de arte urbano organizada por el Ayuntamiento de Ondara, cuyo objetivo era acercar el muralismo al público local y resignificar espacios con gran valor patrimonial a través de intervenciones artísticas actuales. En este contexto, la obra de Tardor aportó una nueva narrativa visual al interior de la plaza, uniendo lo ancestral con lo contemporáneo.
Un mural que dialoga con el espacio
La ubicación del mural no podría ser más especial. Realizado en una de las paredes internas de la plaza de toros, el mural se convierte en parte de la experiencia del espacio, acompañando los conciertos, espectáculos y actividades que hoy revitalizan este recinto. Lejos de limitarse a decorar una pared, la intervención se integra plenamente en la atmósfera del lugar, estableciendo un diálogo visual con la arquitectura circular y la carga simbólica del entorno.
La composición del mural, fiel al estilo poético y simbólico de Tardor, mezcla elementos humanos y naturales. La figura central representa la conexión entre el ser humano y la tierra, un hilo temático recurrente en la obra del artista. Líneas orgánicas, texturas vegetales y una paleta cromática cálida refuerzan ese mensaje de fuerza, vida y transformación, haciendo que la imagen resuene tanto con el pasado del lugar como con su proyección hacia el futuro.
Más que pintura: un proyecto audiovisual paralelo
Uno de los elementos que enriquecen este proyecto es la dimensión multidisciplinar que adquirió durante su desarrollo. Paralelamente a la creación del mural, se llevó a cabo un proyecto audiovisual de la mano del videógrafo José Riera, quien documentó el proceso de trabajo de Tardor y realizó un vídeo artístico que profundiza en la esencia del muralismo como medio de expresión.
El resultado es un cortometraje íntimo que no solo muestra el mural paso a paso, sino que permite conocer al artista que hay detrás, su filosofía, sus métodos y su conexión con los espacios que interviene. Este vídeo ha servido como herramienta de difusión del proyecto en redes sociales y medios digitales, ampliando su alcance y generando un fuerte impacto emocional entre quienes lo ven. Gracias a este enfoque, el mural se convierte en una experiencia completa: visual, narrativa y reflexiva.
Arte urbano como motor cultural en Ondara
La decisión del Ayuntamiento de Ondara de apostar por el arte urbano en un espacio tan representativo marca un paso firme hacia la integración del arte contemporáneo en la vida pública. Intervenciones como esta no solo embellecen el entorno, sino que activan nuevas formas de vivir y percibir el espacio, generan conversación, y conectan a las personas con su patrimonio desde una mirada renovada.
El mural de Tardor en Ondara ha sido valorado tanto por su calidad artística como por su capacidad de emocionar, provocar reflexión y enriquecer culturalmente el lugar. La obra se mantiene como parte del paisaje urbano del municipio, accesible para todos los visitantes que se acerquen a la plaza de toros, y se consolida como un punto de interés para los amantes del arte urbano en la comarca.
Un mural con alma
Para Tardor, este proyecto representa uno de esos momentos en los que el arte trasciende la pintura. La energía del lugar, la apertura del público, la colaboración con otros profesionales y el valor simbólico del entorno dieron como resultado una intervención cargada de significado.
“No se trata solo de pintar paredes”, comenta el artista. “Se trata de crear algo que dialogue con el lugar, que hable de quienes lo habitan y de lo que ha sido. El arte urbano tiene esa capacidad de transformar sin borrar, de sumar sin imponer.”
Con este mural, Ondara se suma al mapa de los pueblos que apuestan por el arte como herramienta de transformación social, cultural y visual. Y Tardor continúa consolidando una trayectoria donde cada muro cuenta una historia, cada espacio cobra nueva vida, y cada trazo deja huella.







